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DESTACAN A LA FAM POR EL NIVEL Y OPORTUNIDADES QUE OFRECE

Artesanos misioneros destacaron la realización de la III edición de la Feria de Artesanías del Mercosur (FAM), a realizarse en Puerto Iguazú, por el posicionamiento que brinda a su trabajo, por la posibilidad de establecer contactos de mercado en donde colocar su producción y, al ser la única en la provincia especializada en el sector, se postula como una ventana estratégica para el crecimiento profesional de cada uno. El evento organizado por la Fundación de Artesanías Misioneras con aportes del Consejo Federal de Inversiones y el apoyo del Ministerio de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología se realizará del 10 al 14 de octubre en el Centro de Eventos y Convenciones del hotel Amerian.

En sus dos primeras ediciones, la FAM logró captar la atención no sólo de los ocasionales visitantes del evento sino, sobre todo, de quienes hacen de la artesanía una profesión acorde al mercado. Es que la participación en los diferentes stands está condicionada a parámetros de calidad que son los que permiten posicionar al evento como uno de los más importantes de la región.

Jorge Daniel, artesano de San Ignacio, especializado en la fabricación de joyas, participó de las dos primeras ediciones con resultados favorables. “Es una oportunidad única porque es la única feria de este tipo, donde el centro de atención está puesto en nuestro trabajo, y eso te brinda muchas oportunidades de poder hacer contactos con nuevos clientes”, aseguró.

Expresó que “tenemos varias ferias en la provincia, que nos ofrecen lugares para mostrarnos y nos dan una salida para hacernos conocidos, el tema es que ninguna está pensada especialmente para nuestra participación con todas las características que ello implica”.

Por otra parte aseguró que Puerto Iguazú es, por si mismo, estratégico a la hora de pensar la producción que se va a exponer por la confluencia de turistas de todo el país y el mundo, a lo que se suma también el intercambio directo con Brasil y Paraguay por la frontera: “Igualmente me gustaría también que se piense en este modelo para replicarlo en la ciudad de Posadas donde se puede agrandar el mercado actual”.

Mercedes Díaz está convencida de la evolución que ha tenido las artesanías como producto ya que son cada vez más los clientes que encargan trabajos que muchas veces son complejos y con importantes retribuciones económicas. “Particularmente la FAM es una puerta abierta para que te conozcan, para hacer contactos y generar nuevos clientes a los que habitualmente podes hacer con tu taller”, agregó.

 

La artesana, especializada en cestería ecológica, entre otros materiales, argumentó que se está aboliendo el pensamiento que ubicaba al artesano como alguien que hacía sus trabajos y los vendía en un paño en algún espacio público: “Se concibe esto como una industria, como productos que pueden ser muy bien comercializados y que dan sustento a quienes hacen de esto un negocio”.

Destacó también el nivel que le imprime al evento el hecho de estar en un hotel de renombre, la calidad de los stands donde pueden exponer, las rondas de negocio y el generar espacios de intercambio para poder entablar negociaciones.

Como en las dos primeras ediciones, para poder exponer en la FAM, hay un jurado de especialistas que evalúan los productos que van a ser parte del evento y se los somete a diferentes parámetros de calidad prefijados que posibilitan asegurar la mayor calidad en lo que será expuesto en el evento.

 TAREA SOCIAL

Además de la realización de la Feria de Artesanías del Mercosur, la Fundación Artesanías Misioneras lleva delante una tarea social de impartir conocimientos de artesanías en diferentes contextos, como fuente de trabajo y sustento. Es así que se realizan talleres en diferentes barrios de ciudades misioneras, también hay experiencias realizadas con mujeres en contexto de encierro o la propia iniciativa a quienes buscan especializarse en la búsqueda de una salida laboral.

Mercedes Díaz es una de las talleristas que trabajó en conjunto con la Fundación y consideró que “la experiencia es riquísima, no sólo por difundir los conocimientos que uno tiene, sino también por el acompañamiento e interés que uno encuentra en los receptores de estos conceptos”.

Por otra parte valoró el hecho de haber compartido con mujeres en contexto de encierro que “me dieron toda su atención, participaron, aprendieron y se dedican ahora a poder continuar también con estos talleres que queremos seguir realizando”.