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Don Roberto y una excelencia artesanal que viene de familia

El artesano Roberto Skittberg (70), de Oberá, recibió el primer premio en la III Feria de Artesanías del Mercosur realizada en Puerto Iguazú por su obra, un hacha con vaina de madera cuya hoja fue elaborada utilizando un disco de arado. "Una gran honor es para mí", dijo al agradecer la distinción y explicar en qué consiste su labor con elementos varios, en especial la combinación hierro y madera. El año pasado ya se destacó con sus trabajos al punto que su obra fue adquirida por una pareja de franceses. Según comentó, el hacha ganador -de estilo vikingo- tiene su historia. En sentido general simboliza los primeros inmigrantes que ingresaron a los montes para abrir caminos.


Con emoción, Skittberg recordó que su padre y su abuelo hacían trabajos en madera y hierro fabricando carros y diligencias.  Y la tradición continúa con su hijo quien, pese a que forma parte de la Policía Provincial -fuerza de la que también el artesano está retirado- lo ayuda cada vez que puede, en los días de franco.
"A mí me gusta la herrería porque es una tradición que viene de familia", expresó y agregó que solamente fabrica cuchillos, actividad que lo toma como un hobby.
Preparar cuchillos no es una labor sencilla, según mencionó. Hay piezas que llevan armarlas una semana porque todo debe hacerse con parsimonia y paciencia. "Con mucho amor, el cliente que lleva tiene que sentirse satisfecho de la pieza que va a utilizar", precisó el artesano.
Don Roberto se las ingenia para fabricar sus artesanías. Utiliza todo lo que esté a su alcance y reciclando. Desde rulemanes, de elásticos antiguos, espirales, que los moldea con tratamiento de martilleos. Una vez que tiene todo preparado la hoja, lo corta, hace el modelo y luego el trabajo de esmerilado, todo a mano.
Pero tanta paciencia y esfuerzo para realizar sus obras tienen su reconocimiento en valor económico. Por caso, el hacha que compró la pareja de franceses el año pasado valió 3 mil pesos. Es que fabricarlas lleva su tiempo, casi una semana.
Para la fabricación del mango utiliza especies de madera. Tanto nativas como de otras regiones, como el quebracho. 
Gracias a su talento artesanal pudo fabricar un cuchillo especial para el manejo de su señora en la cocina. De un metal inoxidable que le proveyó un ingeniero quien lo trajo de Buenos Aires acero español quirúrgico. 
Los Skittberg, sin embargo, pese a toda la excelencia de Roberto como artesano, no dejan de ser una familia más de las tantas que tiene entre sus vajillas los clásicos cuchillos tipo serruchito del cual se sirven a la hora de desmenuzar un trozo de carne del menú diario.
Sobre el hacha premiada
El jurado de la III Feria de Artesanías del Mercosur argumentó que la artesanía de Skittberg contaba con los requisitos de valorización del trabajo manual, puesta en valor de la materia prima, calidad en el diseño y nivel de la terminación como así también revalorización del hacha, compañera cotidiana de las actividades del trabajo rural.